La colección primavera-verano 2027 de Aaron Esh, titulada “Laws of Attraction”, explora una idea de atractivo mucho menos convencional. Presentada en el Electric Ballroom de Camden, la propuesta encuentra belleza en aquello que resulta extraño, imperfecto o incluso ligeramente incómodo. En el armario masculino, esa filosofía se traduce en una silueta deliberadamente descompensada, con pequeñas chaquetas combinadas con pantalones amplios, solapas lánguidas y una sastrería de tejidos suaves que parece relajada aunque esconda una enorme precisión técnica.
El cuero vuelve a ser uno de los grandes protagonistas de Esh, acompañado por vaqueros bootcut, prendas acolchadas y abrigos de inspiración militar confeccionados en seda lavada. Los colores también abandonan la habitual oscuridad de la firma para apostar por combinaciones mucho más eléctricas, con rosa intenso, rojo, amarillo enfermizo, azul turquesa y violeta grisáceo. Incluso cuando las prendas parecen desgastadas o ligeramente desaliñadas, los acabados revelan una obsesión por la artesanía y por esos pequeños detalles que solo aparecen cuando uno se acerca.
El resultado es un hombre que parece salido de la noche londinense, pero que ha cambiado las sombras por una actitud mucho más provocadora y colorista. Esh mantiene sus códigos de cuero y sastrería relajada, aunque los lleva hacia un terreno más visceral, sensual y juvenil, donde las prendas no necesitan combinar perfectamente para funcionar juntas. Para primavera-verano 2027, el diseñador propone precisamente eso: dejar de buscar la perfección convencional y descubrir qué ocurre cuando dos piezas aparentemente incompatibles sienten una atracción imposible de ignorar.
Fotos de Getty Images
El cuero vuelve a ser uno de los grandes protagonistas de Esh, acompañado por vaqueros bootcut, prendas acolchadas y abrigos de inspiración militar confeccionados en seda lavada. Los colores también abandonan la habitual oscuridad de la firma para apostar por combinaciones mucho más eléctricas, con rosa intenso, rojo, amarillo enfermizo, azul turquesa y violeta grisáceo. Incluso cuando las prendas parecen desgastadas o ligeramente desaliñadas, los acabados revelan una obsesión por la artesanía y por esos pequeños detalles que solo aparecen cuando uno se acerca.
El resultado es un hombre que parece salido de la noche londinense, pero que ha cambiado las sombras por una actitud mucho más provocadora y colorista. Esh mantiene sus códigos de cuero y sastrería relajada, aunque los lleva hacia un terreno más visceral, sensual y juvenil, donde las prendas no necesitan combinar perfectamente para funcionar juntas. Para primavera-verano 2027, el diseñador propone precisamente eso: dejar de buscar la perfección convencional y descubrir qué ocurre cuando dos piezas aparentemente incompatibles sienten una atracción imposible de ignorar.
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