Para esta colección, el eje es “Amor e Progresso”, el título elegido por Charaf Tajer, con una Casablanca que mantiene su gusto por el color, los estampados y ese lujo relajado que ya forma parte de su identidad. El desfile de primavera-verano 2027 se presentó en París el 2 de octubre y vuelve a colocar al hombre en un universo donde la elegancia no está reñida con una actitud despreocupada.
En la propuesta masculina aparecen siluetas amplias y prendas pensadas para llevar con mucha más libertad, desde camisetas de proporciones generosas hasta bermudas largas, uno de los grandes recursos de la colección. Los motivos gráficos también tienen protagonismo, con pequeños detalles artesanales como el motivo de papaya bordado con cuentas que aparece sobre una camiseta blanca oversize. El resultado conserva ese punto vacacional y sofisticado tan reconocible de Casablanca, pero con una actitud algo más relajada y urbana.
La colección consigue así mantener el equilibrio entre lujo, color y espíritu viajero que ha convertido a Casablanca en una de las propuestas masculinas más reconocibles de París. Hay prendas que parecen pensadas para una escapada mediterránea, pero también otras que funcionan perfectamente en la ciudad, confirmando que el hombre de Charaf Tajer no necesita escoger entre vestir elegante y sentirse cómodo. Para la próxima primavera, la fórmula pasa por siluetas relajadas, bermudas largas, gráficos llamativos y ese optimismo despreocupado que la firma convierte en una de sus principales señas de identidad.
Fotos de Getty Images
En la propuesta masculina aparecen siluetas amplias y prendas pensadas para llevar con mucha más libertad, desde camisetas de proporciones generosas hasta bermudas largas, uno de los grandes recursos de la colección. Los motivos gráficos también tienen protagonismo, con pequeños detalles artesanales como el motivo de papaya bordado con cuentas que aparece sobre una camiseta blanca oversize. El resultado conserva ese punto vacacional y sofisticado tan reconocible de Casablanca, pero con una actitud algo más relajada y urbana.
La colección consigue así mantener el equilibrio entre lujo, color y espíritu viajero que ha convertido a Casablanca en una de las propuestas masculinas más reconocibles de París. Hay prendas que parecen pensadas para una escapada mediterránea, pero también otras que funcionan perfectamente en la ciudad, confirmando que el hombre de Charaf Tajer no necesita escoger entre vestir elegante y sentirse cómodo. Para la próxima primavera, la fórmula pasa por siluetas relajadas, bermudas largas, gráficos llamativos y ese optimismo despreocupado que la firma convierte en una de sus principales señas de identidad.
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